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Hay ocasiones, en que los árboles no nos dejan ver el bosque
LIBERACIÓN
¿Huir?
¿Escapar?
¿Dónde?
Si el cuerpo y la mente son la prisión.
No hay salida
¿La hubo alguna vez?
Sí…
Cuando la sonrisa era contagiosa,
cuando los fantasmas acechaban
detrás de una puerta, debajo de una cama.
Sí…
Cuando el amanecer traía esperanzas
renovadas,
cuando jugábamos sin mirar el reloj,
cuando un verano podía ser eterno…
(Hubo salida cuando soñábamos hacernos
mayores)
Ahora sólo puedo mirar hacia atrás, muy
atrás…
A medida que el tiempo pasa
la esperanza se esconde en una calle sin
coches,
en una pelota hecha de papel de aluminio,
en unos primeros acordes de guitarra.
Liberarse en el recuerdo.
Liberarse en la emoción.
Liberarse…¿es morir?
Liberarse, encontrarse, perderse…
Liberarse, marchar.
Liberarse, llegar…
Álvaro

2 comentarios:
Siempre existe el sendero luminoso del retorno. Al otro lado: el amor, la amistad, ese cariño que ha de llegar hasta nuestras venas para poner en marcha nuestros pasos. Todos podemos. Adelante.
Liberarse, llegar..., y al fondo del camino, existe una luz tan potente y maravillosa, que no habrá importado ningún esfuerzo pasado.
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