jueves, 18 de enero de 2018

CUENTOS DE ALAN, IRENE, LUCAS, DANIEL NICO Y TEO


He visto que los más pequeñajos se han colado para ser los primeros. ¡Qué morro!, siempre habíamos respetado la orden de los mayores. Aunque a veces se colaba alguno de los más pequeños. A lo mejor es que son muy traviesos. Daniel es pequeño, eso me parecía antes, pero ahora después de ver a Nico y Teo parece muy grande. Creo que Lucas tendrá mucha faena. Como sea como mi hermana que es una pesadita pues ya está arreglado. Hoy está Irene de excursión que ha ido a la sagrada familia y se nota mucho cuando ella no está.

Han pasado tantas cosas desde la última vez que os conté, que no sé si me acordaré, no de todas, pero de poquísimas.
He pasado una temporada que no me encontraba muy bien. Incluso ni podía ir al colegio. Pero ya estoy bien. No me acuerdo si os había dicho que este año que hago primero, han separado mi clase de antes y a mí me ha tocado que mis dos mejores amigos vayan a la otra clase. Además en la mía de este año hay algunos niños que son muy trastos y la profesora se enfada mucho. Algunos niños gritan bastante y a mí no me gusta tanto ruido.
En navidad hemos ido a Madrid como hacemos algunos años. Lo hemos pasado bien. Mi hermana se subió en una silla y recito una nadala pero el tito....., dijo que no se enteraba de nada. A mí me había dicho la yaya que también tenía que cantar un villancico, pero yo no lo he hecho.

Ya estamos de vuelta y hasta han pasado los reyes. A mí me han traído muchas cosas, más de las que había pedido. ¿será que me he portado bien? Os diré solo un par de cosas: un parquin de coches, un helicóptero y un dron. Todos nos hemos reunido en casa de los yayos y allí también habían pasado los Relles Magos. desayunamos como cada año y luego abrimos los regalos. Después fuimos todos a mi casa a comer. Los tres pequeños: Daniel, Nico y Teo se portaron muy bien.

Ya os dejo que tengo deberes.

Alan.

Este año lo paso muy bien en el cole, tengo muchos amigos y además bastantes días vamos al cumpleaños de algún niño o niña. Es muy divertido, ya que además de comer bocadillos y cosas así también comemos guarrerías.
Los Reyes Magos se han portado bien y nos han dejado juguetes. Yo pensaba que a lo mejor no me traían nada, porque este año la verdad es que me porto regular. Los papis han colgado un papel donde se ponen las normas que tengo que cumplir. Si me porto bien me ponen por la noche un gomet y ya se sabe que ese día me he portado. Si no, no me ponen nada y hasta la Patri se tiene que enterar. La Patri es mi seño y ella también sabe eso de las normas. Pero en la clase no hacen falta gomets porque siempre me porto bien y ni me castigan. En casa de los yayos depende, unos días bien y otros regular. Pero a lo mejor los Reyes no se han enterado. Les había pedido un bebé de verdad, como mis primos pequeños. Pero eso no me lo han traído, pero sí un bebé que lo puedo vestir y peinar y todo. Y una cosa que me ha gustado mucho: un juego para hacer figuras y luego pintarlas. El mismo día de los Reyes ya hice un montón y las pinté. Pero ya no os cuento más cosas de las que me han traído.
A mí lo que me gusta es escribir nombres, escribir números y recortar y pegar. Así me paso todo el tiempo.

Irene.


Yo estoy muy contento porque tengo dos hermanos que son iguales, pero uno es Nico y el otro Teo. No me los han traído los Reyes Magos porque ya los teníamos en casa. El día que nacieron, yo fui con los papis y la yaya Pepita y estuvimos en una sala de espera hasta que nos trajeron a los bebés. También estaban los yayos Rafael y María. Eran muy pequeños pero ya me miraban porque sabían que yo era su hermano mayor. Cuando pasaron algunos días ya los trajimos a casa y estaban muy contentos. A ellos lo que más les gusta es comer, pero cuando los metemos en la bañera conmigo se ponen muy contentos porque les gusta mucho. Se están poniendo muy gorditos. Es que lo único que hacen es comer, si no van al cole ni nada porque son bebés. Ya se ríen mucho y quieren decir alguna cosa, pero no saben todavía. Pero yo les enseñaré.
Los Reyes Magos me han traído muchas cosas, aunque ahora no me acuerdo de todas. los super wings que me han dejado me gustan mucho y también la Ladi bug. 
Me ha dicho la yaya que como tengo muchos juguetes debería dar algunos a unos niños que no tengan juguetes. Pero le he dicho que no porque son míos.
Mi cole me gusta mucho, creo que la clase de los trenes que es la mía es la más bonita. Ya tengo muchos amigos en mi nuevo colegio, porque el año pasado estaba en la guardería. 
Me voy, que tengo que ponerle el chupe a Niquito porque está llorando.

Lucas.


domingo, 31 de diciembre de 2017

FELIZ 2018




Queridos todos amigos de las hondas: quiero despedir este año que ya nos deja, esperando que haya sido por lo menos amable, con todas las tribulaciones que nos regala esta vida. Que siendo bella, a veces nos produce incertidumbres, sobresaltos y demás. Yo, siendo como soy optimista espero que las cosas buenas hayan superado con mucho a los pequeños inconvenientes.
Deseo para todos que este 2018 que ya llega de puntillas sea estupendo, que nos regale paz, ilusiones, tranquilidad y alegría. Intentemos hacer de cada minuto sesenta segundos felices. Aprovechemos todo lo bueno y miremos apenas de reojo lo que no queremos ver.
Un abrazo inmenso.
María.       

Perdonar que no haya compartido este año con vosotros un cuento de navidad. Es que el tiempo se me ha ido entre los dedos como loco.

lunes, 4 de diciembre de 2017

RECITAL DE "POESÍA A TRENC D´ ALBA"...

Cartel de Francesc Pons Mascarilla


A los amantes de la poesía, a aquellos que estáis pensando que en unos tiempos convulsos lo mejor es escuchar un buen poema, a las personas sensibles que leéis a veces mis pequeñas historias, todos estáis invitados al recital de invierno que se celebrará el día 16 de diciembre a las 19 horas en el Casal Pere Cuart de Sabadell.

No os vais a aburrir, recitarán el grupo de "poesía a trenc d´ alba". Buenos poetas la mayoría y excelentes rapsodas.
Os esperamos.
María 






jueves, 30 de noviembre de 2017

CUENTOS DE ALAN, IRENE, LUCAS, DANIEL NICO Y TEO

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Me llamo Nico.
Me han dicho que tengo que decir alguna cosa aquí, pero es que paso el día comiendo o durmiendo. Es que soy pequeño igual que mi hermano. Tengo otro hermano grande que a veces me da besos y ahora que me han puesto un chupete él me lo pone. Me han dicho que tenemos que escribir los últimos ya que somos los más pequeñajos. Pero yo no sé que quiere decir últimos o primeros. Por eso ahora que estoy un poco despierto os diré que me gusta estar comiendo pegadito a mamá y, después cuando me da el biberón me pongo contento también. Mi hermano es igual que yo y a veces nos pone mamá juntos para que juguemos un poco. Lo que pasa es que sólo pensamos en comer y en cuánto tenemos la barriguita llena yo por lo menos me duermo. Me acuerdo un poco de cuando estaba en la barriga de mamá y ella nos hablaba y nos decía cosas bonitas, otras veces nos acariciaba y casi me hacía cosquillitas. Papá también nos hablaba a veces. Yo entonces ya era feliz. Ahora que todos me abrazan, me dan besitos y me dicen cosas así como: ¡Ay qué guapo eres!, no sé muy bien qué significa, pero me gusta.
Ahora me duermo que tengo mucho sueño.
Nico.

Yo soy Teo y creo que nací unos minutos después que mi hermano. No sé si por eso soy más pequeño, yo creo que somos iguales. Mi hermano pasa mucho tiempo durmiendo, yo también duermo pero menos; me gusta mirar un rato a todas partes, ver qué hace mamá que ya la conocía antes porque ella nos hablaba y por eso conocía su voz. También la de papá. A mí me gusta más el biberón porque puedo comer más rápido y así termino antes. Siempre me dicen: venga Teo el rutet. Yo a veces lo hago bien, pero otras saco un poco de leche y me parece que eso no le gusta a mamá. Voy a intentar no sacar leche y dejarla toda en mi barriguita.
El otro día vi cómo mi hermano mayor sacaba leche por la boca y pensé que eso será un poco normal, porque él es más grande y lo hizo también.
Con lo pequeños que somos ya hemos ido al bautizo de mi primo Daniel que yo lo había visto una vez y está muy grande. Bueno, eso de ser pequeñitos creo que es una cosa muy chula. Todos te quieren, te dan besos y te dicen cosas bonitas.
Bueno me voy a dormir que mi hermano ya lleva un rato durmiendo.
Teo

Yo soy Daniel: después de algunos sustos que ya os dije cuando íbamos a un sitio que había una señora con una bata blanca, ahora mis papás han organizado una fiesta y me ha gustado mucho. Vinieron todos los yayos y los titos, además mis primos que son más grandes. Todos menos dos que son unos pequeñajos, pero todavía más pequeños que yo y eso que yo soy pequeño, pero al verlos pensé que yo era grande. 
Me pusieron un traje nuevo y papá y mamá decían: ¡Ay que guapo está Daniel!, entonces nos fuimos en el coche y llegamos a un lugar donde un señor con un vestido largo nos esperaba. Nos dijo un montón de cosas, no sé a quien se las decía, yo por lo menos no me enteré de nada. Ya llegaron todos los titos y los primos que faltaban. Cuando llegaron todos entramos dentro de un sitio grande y menos mal porque en la calle hacía frío. El señor del vestido seguía hablando y hablando, todos escuchando, hasta mis primos, hasta que Lucas se cayo un porrazo y lloró un poco. Luego todo el mundo callado mientras el señor decía cosas y yo no me enteraba de nada. Por fin fuimos todos a un rinconcito y cuando yo estaba distraído mirando a mamá va el señor del vestido y me echa una jarra de agua por la cabeza sin que yo dijera nada. La verdad me enfadé y me puse a llorar. Parece que quería luego hacerse amigo mío y me tocaba la frente, la cara, pero yo seguía enfadado por eso de echarme agua por encima y ponerme chorreando.
Al final ya fuimos a casita pero el señor del vestido no vino con nosotros. Entonces todos nos pusimos a comer cosas muy ricas. Bueno se las comieron ellos, porque a mí me dieron sólo la lechita de siempre, menos mal que gusta.
Ya no tengo más cosas que contaros.
Daniel.


lunes, 23 de octubre de 2017

CUENTOS DE ALAN, IRENE, LUCAS Y DANIEL

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¿Sabéis que ya tengo cuatro años? Los he cumplido este mes. Por eso, porque ha sido mi cumpleaños empiezo yo la primera. El día diez de septiembre que era cuando los cumplía hicimos una fiesta en mi casa. Que yo quería hacerla en la playa, pero como de costumbre los mayores siempre ganan y decían que no podíamos ir a Segur. Pues la hicimos en mi casa con los abuelos, los yayos, también con los titos y primos. El primo Daniel de Lleida vino aunque es pequeñito todavía y se portó muy bien. Todavía no pudo jugar con mi primo Lucas Alan y yo que jugamos todo el rato. Es porque todavía no camina. Me hicieron muchos regalos, que a mí me gustan mucho los regalos, pero no sólo para mí, para todos me gustan.
En el cole también lo celebramos con todos los niños y niñas de mi clase: llevé dos tartas, me pusieron una corona y me cantaron cumpleaños feliz. Luego jugamos un rato.
Estamos haciendo mi hermano y yo un curso de natación, que yo ya sé nadar, pero dicen los papis que tengo que aprender mucho más. Así cuando vaya a la playa podré nadar mucho y será más divertido.
Ahora me tengo que ir porque nos vamos a Madrid con el papi y mi hermano; la mamá no viene porque tiene que trabajar. Siempre que llegamos a Madrid, los abuelos tienen lacasitos para nosotros y más chuches.

Irene

Estar en primero no es tan divertido. Es porque los niños gritan tanto que me van a dejar sordo y la profesora tiene que dar un puñetazo en la mesa para que se callen. Lo que pasa, es que nos han separado. La mitad nos hemos juntado con la otra clase y ellos son más trastos y los tienen que castigar. Además, mis mejores amigos estás en la otra clase. No sé si en esa gritarán tanto. Al principio me enfadé mucho, pero ya no estoy tan enfadado porque nos juntamos en el patio para jugar y algunos días quedamos para merendar juntos y podemos seguir siendo amigos como antes, aunque estemos en otra clase. También estamos haciendo una clase de ingles juntos.
Me he apuntado a un curso de natación: al principio no iba muy contento, pero la verdad es que lo paso muy bien nadando. Nosotros vamos muchas veces con los papis a la piscina a nadar, y cuando sepa mucho será todavía más divertido.
Ahora todas las semanas tengo deberes del cole, que a mí me gusta hacerlos, hasta me gustaba hacer deberes cuando era más pequeño.
Todavía no estoy muy seguro del deporte que más me gusta. No sé si el fútbol, aunque lo que de verdad me gusta muchísimo es correr. Así que no sé si iré a hacer atletismo. Bueno, ya me tengo que ir.

Alan 

Ayer estuve con mis primos en Barberá y como siempre lo pasé muy bien. Por la mañana habíamos estado en un bosque muy chulo, aunque no había animales y eso ya no tiene tanta gracia.
Después de comer estuvimos jugando un rato y después fuimos al parque: jugamos mucho y al final en la fuente yo me puse chorreando, hasta tuve que quitarme la camiseta y ponerme una de mi primo Alan. Mi prima Irene quería venirse con nosotros a dormir a nuestra casa.`Pero sus padres no le dejaron. Así que se fue a su casa y yo con mis papis a casita. Yo tengo en mi cuarto dos camas. En una podemos dormir mi prima Irene y yo, en la otra Alan que es más grande.
Ya vivimos todos los días en Castelldefels y lo tenemos todo casi terminado. Yo estoy bien en nuestro piso y tengo mis juguetes, porque cuando ya nos fuimos a vivir me los llevé. Ahora no juego tanto con mis animales porque tengo unos súper héroes y juego más rato con ellos.
En mi cole lo paso bien. El otro día tenía un trabajo de clase, que era llevar una maleta con cosas que fueran importantes para mí. Yo las llevé como me había dicho mi seño: en la clase todos nos quedamos callados y ese día yo explicaba las cosas que llevaba en la maleta y para qué me sirven. Ese día lo hice yo y cada semana un niño o una niña nos dicen las cosas que llevan en su maleta.
Algunos días me voy con la yaya Pepita a su casa cuando mis papás tienen que ir a algún sitio y no puedo ir con ellos, aunque no entiendo porque no puedo ir siempre si son mis padres.
Bueno, este es un día que me voy con mi yaya Pepita.

Lucas

Yo soy Daniel: creo que soy el más pequeño de todos los primos. Como soy todavía pequeño no puedo jugar con ellos que a veces parecen un poco brutos. Pero los miro porque sé que cuando pase un poco de tiempo ya podré jugar.
Esta semana pasada ha sido un poco dura. Primero fuimos a un sitio que había una señora con una bata blanca y sin que casi me diera cuenta ya me estaba pinchando y eso dolía. Lloré desde luego, no sólo porque dolía, si no para que supieran que a mí eso no me gustaba nada. Mis papás me dieron muchas besos y me dijeron cosas para que yo supiera porque me habían pinchado, pero yo no me enteré de nada, pero sí entiendo eso de darme besitos, de acariciarme, de bañarme y darme masagitos que casi me duermo. Ellos dos se sientan delante de mí y me dicen cositas: me enseñan a hacer sonidos y eso sí que a veces lo pillo y los imito lo que puedo. Porque tengo ganas de aprender muchas cosas. A veces quiero decir alguna cosa de las que ellos me enseñan y no me sale, entonces me da un poco de rabia y lloro. 
Los padrinos vienen a verme muchas veces y los conozco mucho. Porque puedo notar cuánto me quieren. Los titos también vienen mucho días a verme.
Los yayos, los titos y los primos que viven más lejos los veo poco. Y me gustaría estar con ellos mucho más rato, porque también puedo ver cómo me quieren.
Ahh, además otro día me hicieron otra cosa que me dolió. ese día fue una cosa rara debajo de la lengua. puffff, cómo lloré, y a consolarme otra vez.......

Daniel
  

martes, 17 de octubre de 2017

SILENCIOS...DE ROSARIO PEINADO...

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A quien le voy a contar madre
que te fuiste y no tengo pena.

A quién le voy a contar madre
que el eco de tu voz lo siento vivo.

¡¡Que estás conmigo!! Si te pienso
y si olvido.

¡¡Que hay luz en mis ojos
cuando miro los tuyos!!

Que se ahoga mi garganta
en silencios y vacíos...

Cómo describir las emociones
sentimientos anhelos de años vividos.

Que sin buscar encuentro tu amor en mi pecho
igual que manantial sumergido.

En mí vives!! Como tatuaje y piel
igual que ave en su nido.

Rosario peinado 

jueves, 7 de septiembre de 2017

NUESTRO CUENTO



                                
Nos inventamos un cuento
en algunas noches cálidas,
soñando,
sobre una almohada compartida
siempre el mismo sueño.
Yo, prendida en la llama de tus ojos,
buscando historias, que nos llevaran 
más allá de las nubes.
Nos colamos en el silencio, 
buscando al otro lado
tal vez de lo imposible.

Junto al arco iris que se enciende
después de la lluvia.
¿Qué buscábamos?
Engañar al tiempo quizás
o al destino.
Ese dragón que lleva consigo
renglones torcidos,
que a veces amenaza con devorarnos.

Ahora lo sé,
queríamos hacer trampas.
Cada gota de lluvia era un escalón,
peldaño a peldaño, arañábamos un poco más.
Juntas, las dos, camino de un ancho mar, 
hacia el resquicio de un cielo abierto.
Buscando un lecho donde descansar,
donde el miedo esté oculto.

La brisa movía tu pelo
rasgado de reflejos amarillos.
En tus ojos
cien colores que alumbraban la vida.

Nos inventamos un cuento,
anduvimos por parajes desconocidos,
sobre rincones ocultos.
La sonrisa siempre en la boca, 
determinación en la mirada.
Cruzando puentes, buscando una brecha
y una luz que alumbrara el camino.

Fue hermosa la andadura,
de la mano siempre cogidas, 
el corazón alegre,
la esperanza como estandarte.
Las hojas brillantes hasta en otoño.

Pero un día llegó la tormenta
y perdidas en la noche,
el cuento se nos escurrió entre los dedos.
Y más allá de las nubes
tuvimos que inventar otra historia.

María