lunes, 11 de mayo de 2020

UN DÍA CUALQUIERA... DE AURELIA GARCÍA...

                                                            eluniversitario.es

Se afianzan los astros que levitan
entre fuentes de retazos de vida,
se ceden el turno la noche y el día
mostrando el cambio que encalma.
En esta tierra que se agita
el movimiento imparable aflora.
*En un círculo incansable, la vida mora.
Es la tarde que palpita, de un día cualquiera.
Se reafirma invariable la llegada-
de la noche. Es inminente el ocaso.
Las últimas boqueadas del sol dan paso
a lo que se torna profano, a la licencia.
Intentar contar estrellas en vano
y resolver preguntas sin respuesta.
Al transponer los rayos quedan esbozos,
de los cúmulos rojizos rezagados.
No es el final, son los lienzos,
del día finito, que ha agonizado.
Dando paso a la solemnidad,
de estrellas de brillo engarzado,
que lucen colgadas de vasto cuello.
Joyas que embellecen tan bello cielo
y quiebran la oscuridad en un reproche.
Rompen la profundidad poniendo un broche
a la infinita y turbadora inmensidad.
Es un día cualquiera… Por la noche,
después vendrá de nuevo…La claridad.

Auri.

2 comentarios:

Maria Naranjo dijo...

A veces un día, puede parecer infinito. los días son únicos, no hay dos días iguales. La noche tiene diferente oscuridad, y siempre, siempre llega un nuevo amanecer, como tú bien dices en tu poema. Como siempre, hay profundidad en tus poemas, belleza y sabiduría.
aquí, desde tu casa, felicidades Auri.

Auri dijo...

Gracias María, siempre tienes unas palabras agradables para engrandecer un poema. Te agradezco esa sensibilidad.