domingo, 20 de septiembre de 2020

ENTRE TIERRA Y CIELO... DE PEDRO GÓMEZ... DEL LIBRO "EN CÍRCULOS DE VIENTO"

                                                              taringa.net
 

Admirado observo caminos en el edén,

la profunda altura de la noche espacial

desde este punto tan efímero de tierra;

apenas un átomo vivo en la inmensidad.

Tierra... solo tierra y, después, todo cielo.


Los ríos, los lagos, el mar, las montañas...

forman un segundo del calendario.

Los océanos, los valles, el desierto...

infinitamente pequeños, minúsculos,

miniaturas de la cósmica materia universal.


Cruzo espacios de tiempo, con pasos lentos,

tasando la ágil velocidad de las estrellas,

entre galaxias, planetas y perdidas lunas.

Aislado en el gigantesco cálculo del cosmos,

resistiéndome dentro del nimio cuerpo.

Tan insignificante, escaso... tan diminuto.


Invierto el giro en mi conciencia humana,

cerrando los ojos para sentirme evidente.

Miro la luz que cruza rápida el tramo final,

apenas rozando la epidermis del espacio.

Y yo, aquí estoy, como una lágrima infinita

navegando en el mar con otros hombres,

semillas de guerra sembrando la tierra.


Pedro Gómez



 

4 comentarios:

Maria Naranjo dijo...

En este poema, Pedro Gómez abarca la grandiosidad del cosmos, la tierra con sus ríos, mares y desiertos. Mientras observan las estrellas y las lunas antiguas. Sí, las metáforas, entre otras disciplinas literarias forman parte del estilo del poeta.
Un gran poeta en definitiva, además de un gran rapsoda con su bonita y potente voz.
Gracias Pedro por compartir con nosotros tan bellos poemas

Auri dijo...

Pedro, has descolgado el cosmos infinito para ponerlo al alcance de nuestras manos. La tierra, nuestra 'canica azules un pequeña pieza del engranaje y, en ella el hombre, en la levedad del ser. Muy trabajado y hermoso.

Anónimo dijo...

Un hermoso poema que nos regala un universo.

Pedro Gómez dijo...

Gracias, María.
Somos nimios en las grandezas del universo, realmente pequeños en su majestuoso calendario y aún así que grandes son las personas incluyendo sus debilidades.

Y yo, qué no escucho mi voz cuando escribo, solo el lento raspar de la pluma sobre el papel. Es un valor añadido para quienes me escucháis. Gracias!!!!