Los días felices
Me despierto y creo
que no ha pasado
el tiempo;
el tiempo es una
ola que me tragó.
Sumergida en sus
aguas
miro hacia las
nubes.
Te veo como
siempre,
tu sonrisa, tu
fuerza
que me enseñó a
vivir,
a comprender la
vida
y también la
muerte.
La muerte es otra
ola
que nos engulle
para siempre.
Me dejo llevar por
el balanceo
de esa nube que
nos unirá,
nos mantendrá
vivas
en ese tiempo de espera.
Cuando nos abrace
el olvido
volveremos una
noche a la playa,
y pisaremos la
arena con nuestra sombra.
Cogidas de la
mano, otra vez,
por favor.
María

1 comentario:
Solo ver su cara ya despierta ternura.
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