jueves, 5 de noviembre de 2009

LA AMERICANA COLOR SALMÓN......2PARTE


ERNESTINA Y ROSAURA, ESTÁN INMERSAS EN LA ALEGRÍA DE HABERSE ENCONTRADO, Y EMBRIAGADAS CON EL DELEITE QUE LES APORTA AQUELLAS TAZAS HUMEANTES DE CAPUCHINO Y CHOCOLATE, QUE SE VAN ACABANDO SIN QUE ELLAS SE DEN CUENTA.
SIGUEN CONVERSANDO NUESTRAS AMIGAS, Y LA INTRIGA FLOTA EN EL AIRE, MEZCLÁNDOSE CON EL HUMO QUE SE DESPRENDE DE LAS TAZAS, QUE LUEGO SE VA ACARACOLANDO Y ASCENDIENDO HACIA ARRIBA, COMO UNA PEQUEÑA CULEBRA CASI TRASPARENTE Y CON UNA GRACIA MUY SINGULAR. ERNESTINA DICE.
-Yo creo que Faustino me engaña, pienso que hay otra.

-No puede ser, ese no sería el Faustino que yo conozco, si no te engañó entonces, cuando se le tiraban encima, no va a hacerlo ahora a su edad.
-Vamos Rosaura, ya no puedes decirme que eso no importa, a estas alturas, tienes que contarme quien era esa pécora que se le tiraba encima a mi Faustino.
-Mira Erne: por ese camino no vamos a ninguna parte. Hablemos de lo que importa, eso, si es que quieres solucionarlo.

-Pero como no voy a querer, si tengo un vacío en el cuerpo, unos temblores en la barriga que no te puedes imaginar. Tu figurate, que mi Faustino era de los que aquí te pillo y aquí te mato. Sin embargo ahora, ni me pilla ni me mata..

Bueno, vallamos por partes, tu, ¿por qué sospechas que te engaña?

-Mira, son más que nada intuiciones y algunas cosas que han ocurrido
¿Por ejemplo?

-Por ejemplo que siempre que voy a la cama está dormido o se lo hace. Si algún día me acuesto antes, él siempre tiene algo que hacer. Mira, el otro día llamaron a la puerta, él salió a abrir y no sabes el rato que estuvo cuchicheando en la entrada. Yo no salí, por aquello de no parecer ni celosa ni ordinaria. Cuando regresó, no pude aguantarme y le pregunté. -¿Quien era?

-Nooo...., nadie.

-¡Nadie!, nadie no toca el timbre, ni tampoco cuchichea en la entrada.

-A ver Ernesta.
Eso es otra cosa que me molesta, que me llame Ernesta sabiendo la rabia que me da y yo le digo
-Pero bueno ¿tu me has tomado a mi por tonta? -Y él me dice.
-Tonta no, pero un poco pesada si que eres, era un hombre que venía a traer una carta.


ENTONCES, ROSAURA QUE ESTABA MUY PENSATIVA, INTERRUMPE DE PRONTO A SU AMIGA.
-Pero tu ese día, ¿no habías ido a ver a tu madre.?
-Pero bueno, ¿como sabes tu eso?
LAS DOS AMIGAS SE MIRAN COMO SI QUISIERAN ADIVINAR LOS PENSAMIENTOS DE LA OTRA.

María

1 comentario:

mari dijo...

AHY!!!!!! MARIA CON ESTE RELATO ME TIENES NERVIOSITA,POR LO MENOS PON LOS CAPITULOS UN POQUITO MAS LARGOS ¿NO?

UN BESO
ANGELA...