el camino solitario.
La fuente llora
el sendero ya olvidado.
Tus pies descalzos
en la foto.
El agua del río
que nunca se detiene.
Las olas del mar
que te buscan.
Las montañas
que no has pisado.
Tu mirada
desde lo más lejos.
Tus ojos en mi retina
y tú, siempre tú.
María
Feliz cumpleaños Cielo. Han pasado muchos años desde aquel día, mi pequeña Laura que miraba con ojos curiosos, con unas ganas locas de descubrir el mundo. Me reconforta pensar que lo descubriste, aunque no el tiempo que hubiéramos querido. Así es esta vida: llegamos, vivimos y nos vamos. Aunque a mí me faltan muchos días robados. He experimentado tantas veces esa sensación de haber sido estafada por la vida, ¿por el destino quizás? Cuántas veces me habré preguntado por esa vida que era nuestra, que era mirar tus ojos, que era acariciar tus manos y sentirte ¡Tan cerca!, ¡Tan querida! Porque tú sabes bien que eras la luz de nuestra casa. Y no pienses ni por un momento que has dejado de serlo: la luz, la estrella, la esperanza también; esa esperanza que vive conmigo, que me acompaña cada día. Me gustaría encontrar para ti las palabras más bonitas, el poema mas hermoso, solo para ti.
Cuando la brisa acaricia mi rostro, experimento esa sensación agradable de que también acaricia el tuyo. El abrazo que a veces siento en este cuerpo, que espera siempre reunirse contigo me hace feliz.
Unos de mis mejores momentos, son los me siento delante de las teclas y te cuento cosas o, como hoy te felicito por tu cumpleaños. No sé si me parece extraño que sean ya cuarenta, pero son cuarenta mi preciosa niña.
TE QUIERO LAURA
María
Feliz cumpleaños Cielo. Han pasado muchos años desde aquel día, mi pequeña Laura que miraba con ojos curiosos, con unas ganas locas de descubrir el mundo. Me reconforta pensar que lo descubriste, aunque no el tiempo que hubiéramos querido. Así es esta vida: llegamos, vivimos y nos vamos. Aunque a mí me faltan muchos días robados. He experimentado tantas veces esa sensación de haber sido estafada por la vida, ¿por el destino quizás? Cuántas veces me habré preguntado por esa vida que era nuestra, que era mirar tus ojos, que era acariciar tus manos y sentirte ¡Tan cerca!, ¡Tan querida! Porque tú sabes bien que eras la luz de nuestra casa. Y no pienses ni por un momento que has dejado de serlo: la luz, la estrella, la esperanza también; esa esperanza que vive conmigo, que me acompaña cada día. Me gustaría encontrar para ti las palabras más bonitas, el poema mas hermoso, solo para ti.
Cuando la brisa acaricia mi rostro, experimento esa sensación agradable de que también acaricia el tuyo. El abrazo que a veces siento en este cuerpo, que espera siempre reunirse contigo me hace feliz.
Unos de mis mejores momentos, son los me siento delante de las teclas y te cuento cosas o, como hoy te felicito por tu cumpleaños. No sé si me parece extraño que sean ya cuarenta, pero son cuarenta mi preciosa niña.
TE QUIERO LAURA
María


2 comentarios:
Ese cariño inefable que te llena todo el ser y florece cada dīa en tu corazón, desde hace tanto tiempo. No importa el tiempo cuando le has guardado un espacio en tu vida. Siempre la llevarás dentro.
el poeta aflora siempre. Aunque sea en un comentario.
Gracias Auri por tus bonitas palabras.
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