lunes, 8 de junio de 2020

COMO LAS OLAS Y EL VIENTO...


                                                                    Infancia lejana

No hay nada más hermoso que el recuerdo,
nada más perfecto –que amarte
igual que se abrazan las olas y el viento.

Están dibujadas tus manos en mi piel,
en mi retina, esa figura que persiste,
esa voz que duerme en mis oídos.

¿Donde habita ese poema? -Ese que busco,
el que nos envuelva en las palabras
en ese libro en blanco, para escribir: amor.

Entre la lluvia, dos gotas de agua,
al amanecer, tenues gotas de rocío
donde las rosas suspiran su corta vida.

El murmullo del viento me lleva contigo,
las flores susurran –armonizan una melodía
el ruido se silencia, mis oídos te escuchan.

María

3 comentarios:

Anónimo dijo...

oídos, siempre dispuestos a escuchar.

Auri dijo...

Unos versos que acunan,los cinco sentidos dispuestos en una única dirección y todo lo existente postrado a los pies de quien mora en la memoria.

Maria Naranjo dijo...

Gracias por dedicar unos minutos a unos versos sencillos. Aunque nazcan del corazón.