El sol perlo tu frente en su despedida, sin un suspiro te alejabas, como un soplo de viento que busca otros paisajes. La vida, esa vida tan amada que circulaba por mis venas, que inspiraba tanto amor que llenabas mi mundo, que inundabas mis sentidos y sentido dabas a mi vida. El paisaje más bello, la imagen rotunda del mar y la alegría que regala felicidad estaba en tu mirada.
Yo, intentaba que tus ojos vieran en mí, calma, intentaba hacerme roca, buscando una serenidad prestada, desesperadamente una sonrisa que pudiera llevarse un soplo de viento a otros paisajes.
Se apagó la luz sin tu mirada; la oscuridad lo invadió todo. Un desierto de arena que quemaba en los ojos se impregnó en mi piel para dentro.
Busqué el soplo de viento, busqué tu mirada, tu sonrisa.
Mis oídos perseguían tus palabras que a veces bajaban por el aire envueltas en perfume para calmar mi sed.
María

2 comentarios:
Una oda a la ausencia, un canto al amor, una triste despedida evoca tu corazón. Una añoranza que no se olvida y por ello abres tu corazón.
Las palabras bellas siempre enriquecen. Las tuyas siempre lo son. Qué sería del mundo, de no existir personas que buscan en las palabras, al menos un bálsamo para tanto dolor.
Gracias Auri por existir.
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