Viento proveniente del oeste de azules y blancos encabalgados. Una historia con flecos de intercambio de relatos y poesía. Pueblos que llevan en sí la misma lengua, las mismas raíces; culturas que se abrazan y beben del mismo venero donde el deseo de escribir los llama. Un corredor azulado a través de un mar abierto entre dos continentes, hermanados.
Con aires y humedales de Macondo y sus gentes, nos llegan con peculiar trasfondo los Buendía, nos atrapa el "Realismo Mágico" de García Márquez. O seducidos por la curiosidad que nos lleva con Borges, a la oscuridad del sótano de Daneri, visualizando la totalidad del cosmos en "El Aleph", donde se muestran a la vez, en un punto concentrado, los sucesos que ocurren en todo momento, en la totalidad del cosmos; en sus tiempos y estados. Y Neruda, que nos invita a revivir sentimientos con su ya inolvidables "Poemas de amor y una canción desesperada". Creaciones que nos deleitan, sueños y fantasía de los grandes autores hispanoamericanos.
A este lado del Atlántico, escritores de obras sublimes dignos de la antología más lograda, se entremezclan. La locura del Quijote que contrasta con la humilde cordura de Sancho. Defendiendo esa locura con la ilógica tan aplastante, que hace pensar que los demás son los locos. La picardía del Tenorio con sus aires de Don Juan, de la que han tomado nombre los pretendientes más avezados. O "Platero y yo" y su tierna retórica de la personificación más humanizada. Creaciones de autores, con la entelequia de unas visiones ingeniosas desarrolladas.
A través del océano con movimientos de ida y vuelta, los sueños hispanoamericanos han despertado y las estelas surcan el agua narrando la aspiración de las letras; bailarinas que van y vienen navegando. Jubilosas, encopetadas. Nunca finitas, nunca efímeras, anhelando la hábil pluma que les de vida y sepa interpretarlas.
El Cóndor y el Águila vuelan juntos y planean sobre los horizontes hermanados;
para "Facer Españas".
Auri

2 comentarios:
Este espontáneo relato, nos adentra a la más pura literatura. A mí, Macondo, me ha deslizado por las calles de los Buendía. "LOS CIEN AÑOS DE SOLEDAD", que leí dos veces, porque sus personajes me pedían recrearme un poco más para conocerlos mejor. El estimado Borges que ha llenado tantas veladas de mis días. Neruda, con sus Veinte poemas de amor y una canción desesperada, descansa aquí, donde yo guardo mis tesoros y a veces lo cojo y me recreo en alguno de sus poemas.
Auri ha abarcado un amplio abanico dentro de países hermanos.
El Cóndor y el Águila vuelan juntos y planean sobre los horizontes hermanados; para "Facer Españas".
Estas últimas palabras, sellan un relato exquisito, que solo puede ser escrito por una persona muy avezada, que no deja nunca de aprender.
Gracias Auri por un relato tan esplendido.
Gracias María. Tu comprensión de la literatura te predispone a sacar jugo a cualquier palabra escrita y a tu devoción por toda expresión de lectura.
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