jueves, 25 de noviembre de 2021

 

                                                                     enamorando. me


EL SILENCIO

Fue silencio de despedida

bajo aquel cielo de amenaza.

Fría fue tu marcha

sin casi girar la cabeza

a la que fue nuestra casa.

Los dos, los labios sellados,

los dos, la frente arrugada

solo el gemido del viento

que por nosotros hablaba.

La casa se quedó en silencio.

Se derritió la nieve,

lloraron las montañas.

Se oscureció la campiña

el prado perdió su verde capa.

el sol poniente nos dio la espalda.

Fui a mirarme en aquel arroyo claro

que mi rostro dibujaba,

como si yo no fuera yo

como si no poseyera alma.

Quise escribirte en una carta,

lo mucho que te extrañaba.

Y la pluma sin tinta enmudeció,

la escribí con mis lágrimas.

Aquel fue un año triste y extraño.

Fría y vacía se encontraba la casa.

La verja emitió un sonido.

¿O era yo que suspiraba?

Auri.

2 comentarios:

Maria Naranjo dijo...

Siempre es triste el adiós. Pero a veces necesario.
Buen poema Auri

Auri dijo...

Gracias Maria. Ya que no nos vemos, nuestros encuentros literarios nos unen una vez más.